Es desafortunadamente conocida la prédica de quienes promueven la campaña de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra Israel.
Lo que empezó como una medida contra productos fabricados en los llamados “territorios ocupados”, hoy es una desembozada campaña de deslegitimación del Estado de Israel.
El BDS tuvo desde su origen, un aspecto puramente económico (perjudicar a empresas israelíes ubicadas en territorios del eventual Estado Palestino) y otro político (generar un clima de resentimiento contra Israel, calificándolo de Estado que fomenta el apartheid y de no tener interés en buscar la paz entre las naciones en conflicto).
Esos argumentos han sido rebatidos uno por uno en forma clara y contundente por quienes realmente desean una solución pacífica al conflicto.
El último capítulo de esta triste saga es el referido a la eventual contratación de Fernando Hierro como técnico de la Selección de Futbol de Israel.
Tal como pasó con el affaire SodaStream, o el fallido boicot a Matisyahu en España, las presiones del BDS recaen en quien nada tiene que ver en el tema, el Sr. Fernando Hierro.
En qué podrá influir Hierro en el conflicto palestino-israelí, ¿si decide no aceptar el cargo? Algunos dirán que el BDS “lo hizo”. Y lo tomarán como una victoria.
Nada de eso pasará. Si no es Hierro, será otro y todo seguirá su camino.
Pretender deslegitimar a Israel a través del boicot a deportistas, músicos, artistas, etc ya ha demostrado ser ineficaz y contraproducente con los efectos buscados por sus promotores.
Una de las consecuencias de este movimiento es el surgimiento de legislación anti-bds en distintos países del mundo.
Existen ciudades, provincias y estados que han resuelto no sucumbir a la presión y evitar la discriminación que el BDS promueve. (USA y Canadá especialmente, las más recientes los estados de Indiana y New York).
En Europa desafortunadamente la situación es diferente y es hoy el principal bastión de lucha entre quienes apoyan y rechazan a este movimiento.
Esta lucha se libra desde la etiqueta de frutas enlatadas, pasando por materiales tan extraños como globos terráqueos que omiten el nombre de Israel (en Australia), siguiendo por destituciones de profesores, suspensiones de cursos (universidades de USA), hasta resoluciones de la Unión Europea (que probablemente queden en el papel, ya que varios de sus miembros han manifestado su voluntad de no acatar las mismas por entender su carácter discriminatorio).
La campaña BDS se desarrolla principalmente en las redes sociales. ¿Cuál ha sido la consecuencia de esa campaña?
Aquí van algunos ejemplos:
* 114 % de aumento de menciones antisemitas, sólo en lengua inglesa.
Fuente: http://antisemitism.org.il/article/103184/study-114-increase-antisemitic-discourse-internet
* En Eslovenia, la principal cadena de supermercados demoró 48 horas en boicotear y des-boicotear productos israelíes.
* La Asociación de Universidades de America emitió una declaración de negativa a adoptar medidas de boicot académico. (enero 2016). Entre otras, Duke, California, Kansas, Pittsburgh, Northwestern, Michigan St, Cornell.
Como se verá, no es cierto que haya un camino inexorable hacia el éxito del BDS. Claramente no es la solución y ello no implica desconocer la existencia del conflicto ni tampoco las dolorosas consecuencias que ambos pueblos sufren.
Lamentablemente, para el BDS, cualquier medio sirve para lograr el fin.
Hasta manchar la pelota.
BDS. Manchando la pelota.
04/Feb/2016
Por Dr. Eli Aljanati (Copredi), para CCIU